Se dice que Tricky fue quien lo inventó, pero lo cierto es que fue Massive Attack quien sacó un primer disco (con la inestimable ayuda del primero) y Portishead el grupo que ayudó a popularizarlo. Estos tres grupos siempre se les han considerado los padres de un nuevo estilo musical que aparecería a principios de los noventa y que eclosionaría a mediados de la misma en la ciudad de Bristol. Se trataría del trip hop.
Básicamente este estilo nace como una evolución natural del hip hop, con un ritmo mucho más lento y unas bases más ricas en todos los aspectos, y quizás bastante influenciado por los colectivos de dub y reggae que se movían en la ciudad de Bristol. Sin embargo, Portishead se desmarcaría rápidamente del camino trazado por Tricky y Massive Attack, dejando completamente a un lado el uso del rap como forma vocal que ellos habían mantenido en sus composiciones; aunque en Unfinished Sympathy Massive Attack demostró sobradamente con bastante anterioridad que se podía prescindir de este aspecto para seguir haciendo trip hop.
Aparte de este detalle esencial en las canciones de Portishead, el grupo adoptaría una actitud melódica que difícilmente permitía compararlos con la música que hacía Tricky, a pesar de ser abanderados de un mismo estilo. El carácter de banda de jazz que los rodeaba les permitió crear temas que parecían sacados de bandas sonoras de películas de los setenta. Mucha de esta culpa la tenía la presencia de guitarra, hammond y bajo eléctrico en casi todos sus temas, con algunos arreglos de cuerdas orquestales en ciertos temas como en el genial Roads. Esto les permitió ofrecer un concierto a los pocos años de sacar su primer disco donde se hacían acompañar de una pequeña filarmónica a la que incluso dieron algo de más protagonismo en los temas que tocaron que en la composición original.
Estos elementos permitieron que Portishead se alzara como el modelo a seguir para muchos grupos que vendrían después y que se pueden englobar en la etiqueta de dowtempo, como puedan ser Thievery Corporation, Tosca, Zero 7 o Air, y que ofrecen sonidos con ritmos lentos, voces suaves y melodías dulces que en conjunto a más de uno seguro que le evoca la palabra relax.
No hace falta decir que Dummy es para mi uno de los mejores discos de la historia de la música reciente y que no debería faltar en cualquier colección de discos que se precie de poseer algo de buen gusto. Seguramente el noventa por ciento de la gente que se deja caer por este blog tiene este album. A partir de hoy espero que los restantes también lo tengan en su disco duro.
Rapidhsare: Portishead – Dummy

