Después del parón casi obligatorio de navidades voy a retomar las riendas de este blog con una de esas rarezas que los frikis musicales acostumbramos a guardar en lo más recóndito del disco duro, lo que no quiere decir que sólo lo conozcan cuatro gatos.
Para entender un poco la música de este grupo, encabezado por el DJ y productor turco afincado en Canadá conocido como Arkin Allen, hay que hablar un poco de la corriente Sufí. El sufismo está asociado a la parte esotérica del Islam, a las que tienen que ver con la espiritualidad, a la metafísica o la relación de Dios con el cosmos. El tema principal de esta corriente islámica es la realización de la proximidad a Dios o la santidad, según se puede leer en la Wikipedia. Dentro de las distintas cofradías u órdenes que conforman el sufismo, en Turquía es famosa la de Mevleví, más conocida popularmente como Derviches Giróvagos cuya ceremonia de danza-meditación o sama la hemos visto más de una vez por la tele. Sí, es esa que estáis pensando, donde unos señores vestidos con una especie de falda larga completamente blanca se dedican a girar y girar sobre sí mismos mientras a su vez se mueven lentamente trazando un círculo simulando el movimiento planetario. Al extender los brazos recogen la gracia de Dios con la izquierda, que es la que mira hacia arriba, mientras que con la derecha la van extendiendo hacia los hombres, todo una demostración de simbología del sufismo. La sama es, al fin y al cabo, una ceremonia ritual perfectamente estructurada donde las oraciones, el baile y la música forman un todo inseparable. Para los cristianos es como si asistiéramos a una misa con cantos gregorianos.
Bueno pues dicho esto sólo queda decir que Mercan Dede se inspira en la música de los mevlevíes para crear una unión entre el folclore y las tradiciones más ancestrales del sufismo y la música más actual. Así que mientras por un lado usa los instrumentos típicos de estas ceremonias, como el ney (con el que Allen demuestra que es prácticamente un virtuoso), el violín, un instrumento parecido al sitar y las darbukas junto con algo de poesía, por el otro propone una fusión muy arriesgada con, en el caso de este disco, percusión más propia de algún tema techno en un par de pistas y, en general, sonidos y técnicas de producción sacadas de música occidental electrónica y muy próximas al ambient. Todo ello conforma un mosaico que evoca movimientos new age de antaño bajo una máscara de música árabe muy propia de tetería progre de Granada, por lo que tampoco os asustéis si encontráis algo de Mercan Dede en algún recopilatorio Chill Out de carácter oriental.
Pero con esto no quiero decir que su música sea mediocre, sino todo lo contrario. Es una apuesta que no creo que antes se haya llevado a la práctica con tan buen criterio. Ha sabido mantener la esencia de la música Sufí y dotarla de un carácter más occidental o más comercial, según lo queramos mirar. Algunos temas del disco se acercan más a la parte tradicional y otros los amolda con un toque que casi incita a bailar gracias a un “bombo pesón” que mete pero sin destrozar la mezcla. Por si fuera poco en sus actuaciones (en las que toda la música es en directo salvo los arreglos electrónicos, obviamente) se hace acompañar por una “bailarina derviche” que imita algunos detalles de la ceremonia aunque con muchísima coreografía. Os lo pongo entrecomillado porque, como en casi todas las religiones, que yo sepa la sema está prohibida para las mujeres.
Si preferís algo mucho más dance podéis probar con el disco que sacó como Arkin Allen, más propio de fiestas tribal techno. O si Mercan Dede os parece una puñalada a la música Sufí entonces os recomiendo la parte ultraortodoxa abanderada por Kudsi Erguner.
Rapidshare: Mercan Dede Secret Tribe – Nar Parte 1, Parte 2