
A falta de pan buenas son tortas, como sabiamente dice el dicho popular. Y es que al no encontrar nada interesante recién publicado, lo mejor es echar la vista atrás y buscar entre la fonoteca. De esta forma uno se topa con discos que al escucharlos te entran ganas de fustigarte por haberlos dejado pasar en su día. Uno no puede ser omniscente en estos aspectos, y aunque la red nos ha abierto las puertas de la información todavía no somos capaces de toparnos con lo que queremos (buena música día sí y día también) y mucho menos de procesar toda la sobreinformación que nos llega.
Pero mejor hablemos de Moca, un grupo con sólo dos discos en su carrera del cual Tempomat fue su último trabajo publicado en el 2006. Estos alemanes han enfocado el disco a la pista de baile desde el primer tema, recordando muchas veces a los Rinôçérôse de aquel Installation Sonore pero mucho más elaborado y sin ser tan machacón, lo que lo hace también ideal para disfrutar de él en casa. Así, Moca meten la directa en temas como Diggin’ o Rappelkiste, o de forma un poco más comedida en Downhill. Pero también saben en ambientes más tranquilos y relajados como en Lounge Lizard. ¿Hay que explicar cómo es este tema una vez leído el título?
Saben repartir hacia un lado y otro, lo que lo convierte en un disco ameno y entretenido, pero muchas veces pecan de un problema que solía acompañar a los franceses, y es que suelen meter demasiada guarnición y poco filete. En ciertos temas elaboran muy bien el sonido y las armonías para así ofrecer un carácter “jazzero” pero a falta de ofrecer una línea melódica clara que remate la composición. Otras veces simplemente están tan diluida con el fondo que notamos que efectivamente hay algo pero no sabemos qué. Esto hace que a veces estemos continuamente a la espectativa de que por fin llegue el “estribillo”, algo que no suele suceder. Quizás pueda suponer un problema porque no ofrece algo claro a lo que agarrarnos cuando escuchamos algunas de sus pistas, pero si lo vemos desde un punto de vista más condescendiente este defecto se convierte en aliciente al ser menos probable que nos cansemos de escuchar siempre lo mismo.
En definitiva, Tempomat es un buen disco de Nu-Jazz aunque mucho más electrónico de lo que he colgado por aquí últimamente. Queda lejos de la elegancia de Kira Neris, pero tampoco es Parov Stelar. Quizás es más parecido a Rinôçérôse pero con sobredosis de Metropolitan Jazz Affair, por eso de hacer los temas más currados. No sé, es un poco difícil de comparar sin caer en los mismos tópicos de siempre. Mejor le sacáis vosotros el parecido.
Rapidshare: Moca – Tempomat