Antes de nada quería comentaros que mi pequeño compañero de entretenimiento (aka mi disco duro de 750GB) murió hace tiempo y con él han desaparecido, entre otras cosas, unos doscientos gigas de música. Más o menos vendrían a ser casi dos mil discos que he ido coleccionando como una hormiguita desde hace por lo menos seis años. Entre ellos había algunas cagurratas infumables que mantenía allí bien por pereza (de no ponerme a borrar con criterio) o porque tenía la esperanza que algún día me agradaran, pero la mayoría eran discos bastante decentes y algunas joyas que me va a costar un trabajo increíble volver a encontrar. Muchas de estas las quería ir subiendo poco a poco para poder compartirlas con vosotros, pero me temo que eso ya no podrá ser a corto plazo. En fin, guardemos un minuto de silencio a 320kbps por esos bits que ya no podrán ser acariciados nunca más por una pequeña cabeza lectora. Sigamos.
Holger Zilske es un alemán afincado en Berlín que acaba de publicar su primer álbum bajo el sello Playhouse. En verdad no es un novato en este mundo, puesto que era el otro miembro de Smash TV con el que publicó un álbum y lanzó varios temas bajo el sello BPitch Control, algo que compaginó con su proyecto en solitario durante estos últimos años. Además se le considera uno de los responsables que Ellen Allien sacara ese gran Berlinette, lo que no es moco de pavo. Vamos, que no es un mindundi que ha comprado un MacBook junto con una copia de Live y que se cree que es DJ y productor por saber enganchar unos samples con otros. 
Holz es un trabajo compuesto por diez temas de minimal con alguno que otro bailable pero, sobre todo, destacando porque invita a ser escuchado tranquilamente, en su mayoría, para poder disfrutar de su buena producción. No es minimal de este histriónico en el que te meten esos sonidos que parecen sacados de las lamentaciones de un Simca con el que intentan hacer un ritmo. Hay algo parecido pero infinitamente más cuidado y bien ordenadito en el secuenciador para que no te entren ganas de asesinar al productor por semejante tortura. Esto se pone especialmente de manifiesto en el tema Roter Rausch, con un desarrollo tan bien elaborado que por más que lo escuches una y otra vez no terminas de cansarte del tema. El resto de temas no llegan al excelente nivel de este, pero sí que al menos te permiten mover ligeramente la cabeza mientras los esuchas a la vez que disfrutas de algunos entramados con los que juega.
Rapidshare: Holger Zilske – Holz