
El 3 de febrero se pone a la venta este último trabajo, Immolate Yourself. Para los que aún no conozcan este grupo (que espero que pocos), diremos a modo de resumen que fueron referentes en concebir el IDM como algo más que un conjunto de sonidos distribuidos aparentemente al azar pero que llegaban a conformar una pista musical con cierto orden subyacente. TTA trajo este tipo de música a un terreno más melodioso y menos subjetivo tal y como lo proponían grupos como Autechre, colocando el concepto de IDM en un segundo plano más como acompañamiento o para destacar una parte principal bien definida. Buen ejemplo de esto es el tema I Lied de su anterior trabajo.
Immolate Yourself supone el tercer álbum de la pareja formada por los estadounidenses Charles Cooper y Joshua Eusti, que participó en la producción del último trabajo de Milosh, y cinco años de silencio desde su Map of What Is Effortless que los llevó a la fama. Demasiado tiempo para que pudiera existit algún tipo de conexión entre ambos discos tal y como efectivamente ha sucedido. Immolate Yourself puede suponer suponer una evolución de su sonido, pero más bien lo consideraría una revolución. Se han pasado a un sonido mucho más pop electrónico, más cercano a grupos como M83 con esos sintetizadores casi histriónicos y con un estilo oscuro y un tanto retro como muy inspirado por la New Wave (Helen of Troy).
Siguen con la fórmula de alternar pistas con partes vocales y otras solamente instrumentales, pero olvidaros de encontrar los mosaicos de sonidos que metían de fondo para conformar ese sonido IDM tan característico de ellos. Salvo en un par de pistas donde sí se nota considerablemente su presencia, ahora es todo más plano, más simple. Intentan crear cierto juego con varios sintetizadores que no les queda nada mal confiriéndole cierto aire IDM, pero aquellos deliciosos clicks y sonidos aislados que se entremezclaban quedaron para la posteridad.
Immolate Yourself supone un punto y aparte en el sonido de TTA, por lo que si vais buscando una continuación de sus anteriores trabajos este disco os va a defraudar. Sin embargo, después del trauma inicial que supone la primera escucha, el cambio a unos sonidos retro supone una apuesta arriesgada que les encantará a quienes aún escuchen los primeros discos de New Order o The Cure. Dadle un par de oportunidades porque las merece.
Rapidshare: Telefon Tel Aviv – Immolate Yourself

