The Avalanches debutaron con su primer disco allá por el 2000 y ahí se quedaron. Una discografía bastante escueta podríamos decir. Seguro que algunos piensan que es mejor sacar un solo disco magnífico en ocho años a poner en el mercado cinco y que sean todos mediocres. Sea como fuere, lo cierto es que hace unos tres años decidieron publicar un seguno trabajo pero parece que había ciertas diferencias entre ellos que lo impidieron. Pero bueno, tampoco vamos ahora a dedicar al chismorreo. Así que hablemos de Since I Left You y cómo estos chicos sentaron cátedra sobre el mashup.
Copiar y pegar casi siempre va acompañado de la palabra plagio, lo que al fin y al cabo demuestra una absoluta falta de creatividad. Pero ¿qué pasaría si cogiéramos quinientos libros, tomáramos pequeños párrafos y los mezcláramos con una trama consistente? Pues seguramente obtendríamos algo parecido al disco de The Avalanches, donde podemos escuchar infinidad de sonidos que nos hacen venir a la mente vagos recuerdos como de haberlos escuchado con anterioridad. Es lo más parecido a una torre de Babel musical, un continuo déjà vu. Esto es así porque para crear el disco recurrieron a cientos de vinilos antiguos de donde extrajeron unos 3500 samples a los que hacerles auténticas perrerías para que al mezclarlos pudieran sacar algo coherente. Bueno, digamos que al final esa coherencia es válida dentro de un cierto grado de eclecticismo que, sin alejarse nunca de la electrónica, llega a ser difícil de catalogar. Pero no fue impedimento para que gente no acostumbrada a escuchar este género disfrutaran con él como con otros discos más acordes con sus preferencias. Me acuerdo de amigos míos, que odiaban prácticamente cualquier CD que les pusiera en el coche, que al escuchar The Avalanches una noche me pidieron una copia para ellos.
El disco suena espectacular, porque tanto sonidos y samples fusionados de forma magistral crea una carga sonora que impresiona. Aunque los temas den la sensación de sonar algo repetitivos, a poco que prestes atención siempre encuentras pequeños patrones que se van añadiendo o que al principio no habías reparado, con lo que la escucha siempre es entretenida. Hay que decir que esta forma de crear música tampoco es nueva, ya que los Beastie Boys con su Paul’s Boutique ya lo usaron con anterioridad al igual que DJ Shadow en el 96 con su Endtroducing. Después vendría gente Broadway Project o Kira Neris más recientemente, pero nadie alcanzaría la genialidad de estos chicos (puede que haya algún disco por ahí que también esté hecho de esta forma y no haya llegado a mis oidos, así que se agradece alguna contribución por parte de los lectores). Para mí han sido los mejores en esto del arte de copiar y pegar.
Destacar algún tema en concreto se me hace prácticamente imposible, porque este era uno de esos discos que al no tener pausas entre temas y ser todos ellos bastante homogéneos uno lo escuchaba de principio a fin de un tirón. No había una canción que te saltaras porque es casi como si estuvieran contando una historia y no quisieras perderte un solo capítulo. Solo que encima te quedabas con ganas de más y lo volvías a poner otra vez. Por lo menos mi verano de 2001 tuvo como banda sonora este Since I Left You.
Hasta tuvieron un gran gusto para realizar un videoclip la mar de entrañable:
Rapidshare: The Avalanches – Since I Left You
